¿Jack el Destripador murió en Argentina?

31/03/05 18:05-Casa.

Jack

Cultura


¿Jack el Destripador murió en Argentina?


¿Realidad o ficción?

Del 7 de agosto al 9 de noviembre de 1888, Londres vivió un ambiente de terror. Un asesino de mujeres, llamado Jack el Destripador, asesinó a siete mujeres aunque algunas fuentes indican que fueron ocho o incluso más. Jack el Destripador es uno de los más infames asesinos que la historia registra. Este asesino sembró el terror en 1888 en la parte este de la ciudad de Londres, aunque después se conoció del caso en todo el mundo. El misterio, la oscuridad y el mito envolvieron el caso de Jack el Destripador.

Se han publicado innumerables historias, libros, discos, películas y hasta musicales sobre Jack el Destripador, en algunos de los cuales, la ficción supera a la realidad. El nombre de Jack el Destripador derivó de unas cartas que aparentemente fueron enviadas por el asesino del este de Londres a la Agencia Central de Noticias, que firmó como Jack el Destripador.

Las víctimas.

Aunque no hay una historia oficial del caso, las victimas que se mencionan son:

Emma Elizabeth Smith, Martha Tabren, Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Catherine Edowes, Mary Jane Kelly, Rose Milett y Alice McKenzie.

Con el paso del tiempo diversos investigadores formularon varias hipótesis sobre la identidad de Jack el Destripador. Entre los sospechosos se mencionaron:

El príncipe Albert Victor, duque de Clarence, hijo mayor del príncipe de Gales, que después se convirtió en Eduardo VII, quien sufrió de demencia desde su nacimiento. Sir William Gull, médico personal de la reina Victoria. James K. Stephen, tutor del príncipe Albert en Cambridge. Montague John Druit, un abogado loco, cuyo cuerpo fue hallado flotando en el Río Támesis poco después del último asesinato. El doctor Neill Cream condenado por asesinato y quien declaró “Yo soy Jack el Destripador”.

Ninguna de estas hipótesis fue comprobada, por lo que hasta la fecha se desconoce quien fue el famoso Jack el Destripador. El misterio de Jack el Destripador provocó cambios en los métodos de investigación policial. Desde la identificación por las huellas digitales (método en la que Argentina fue pionera, con el sistema de clasificación dactiloscópica de Juan Vucetich. Scotland Yard recién lo incorporó en 1901) hasta el trazado de perfiles psicológicos del asesino.

¿Jack el Destripador murió en Argentina?

“Al regresar a Buenos Aires, revisando mi archivo de crímenes, tuve una evidencia sobre la cual no me atrevo a escribir todavía. Jack el Destripador, desaparecido de Londres, había muerto en Buenos Aires, a los 75 años, en un hotel de la calle Leandro N. Alem, frente a la plaza Mazzini, hoy Roma, una mañana lluviosa de octubre de 1929”.

Juan Jacobo Bajarlía

En febrero de 1976, en el número 3 de la Ellery Queen’s Mystery Magazine, el ripperólogo y escritor argentino Juan Jacobo Bajarlía desarrolla la tesis de que Jack, el Destripador habría muerto en Argentina. Su sospechoso, un tal Alonzo Maduro, financista que estuvo en Londres, en la época de los crímenes de Whitechapel, tratando de colocar acciones de una compañía argentina.

Con ese fin se presentó en Greesham House, brokers de Old Broad Street, trabando contacto con un joven secretario, un tal Griffith Salway, con quien compartió una serie de almuerzos comerciales. Salway se cruzó con Maduro en Whitechapel, la noche de la muerte de Emma Smith. Pocos días después, lo escuchó decir que todas las prostitutas debían morir.

Hasta ahí no pasaría de una sospecha, si no fuera por el descubrimiento que Salway hiciera poco antes del retorno de Maduro a Buenos Aires, tras frustrarse sus intenciones comerciales, hallazgo que Salway sólo confesaría en 1952, a su propia esposa, en el lecho de muerte.

Tras la muerte de Mary Kelly, Maduro preparó el regreso a Argentina, oportunidad en la que Salway lo ayudó a preparar las valijas. En esa tarea, descubrió que uno de los baúles de Maduro tenía un doble fondo, en el que halló un sobretodo gris, un sombrero flexible, un delantal manchado de sangre y un juego de bisturís. Salway se convenció que Alonzo Maduro era Jack, el Destripador.

La pista de Maduro se pierde ahí. Regresa a Buenos Aires y nada más se sabe.

Bajarlía continuó investigando. En 1979, en otro artículo en la revista Magazine, detalla que la valija tenía una etiqueta con una dirección “Paseo de Julio (ilegible) Buenos Aires”. Bajarlía encontró testimonios de que un pintoresco personaje se paseaba entre los árboles de Paseo de Julio (hoy Leandro N. Alem), entre 1890 y 1910, vestido con las prendas descriptas por Salway.

Su nombre era Alfonso (y no Alonzo) y su apellido, tal vez, Maroni. En un artículo posterior en Clarín (1988), Bajarlía asegura que el asesino murió a los 75 años, en octubre de 1929, en una casa frente a la actual Plaza Roma.

Hay un dato adicional: en el libro “Jack, the Ripper” Daniel Farson cita una carta de un tal Barca, de Streatham, que asegura que, entre 1910 y 1920, había un pub en Buenos Aires, propiedad de Jack, el Destripador. El bar se llamaba “Sally’s Bar” y el historiador Enrique Mayochi le aseguró a su Juan José Delaney que existía un bar con ese nombre, en la calle 25 de Mayo, muy frecuentado por miembros de la comunidad británica en Buenos Aires y por marineros de paso por la ciudad.

Si la pista de Alonzo Maduro se pierde en estos datos, más fructífera es la historia del húngaro Alois Szemeredy. Alois había estudiado cirugía en su juventud. Luego trabajó como médico militar, primero en Europa y luego en Argentina, a donde emigró en 1874. Dos años después vivía en el Hotel Provenza, ubicado en la Calle Cangallo (actual Perón) 33, hotel del que se fue, aduciendo que había sido víctima de un robo. Pasó a vivir a unas pocas cuadras de allí, en el Hotel Roma, en Cangallo 323.

A las 9 de la noche del 25 de julio de 1876, Szmeredy se cruzó en la calle Corrientes con Karoline Metz, una joven de 20 años, a quien había conocido en el barco que lo trajo a Buenos Aires. Conversó con ella, en su alemán natal, y se fueron juntos, al cuarto de ella.

Poco después de las 10 de la noche, el novio de Karoline, Baptiste Castagnet corrió por la calle Corrientes, gritando “¡Asesino!”. La policía acudió al cuarto de la chica, en la misma calle Corrientes, y encontró su cadáver, sobre la cama, con la garganta cortada en el lado derecho.

También se halló un saco gris, un cuchillo en su funda, un sombrero de fieltro negro y, en el bolsillo del abrigo, un reloj de oro. El reloj sirvió para identificar al asesino: Alois Szmeredy. La noticia del crimen se publicó al día siguiente en The Standard, el diario en inglés de la comunidad británica.

La noticia agregaba que el asesino había sido atrapado por la policía argentina, al regresar semidesnudo a su hotel. Pero era una versión infundada. Szmeredy escapó y durante dos años no se supo nada más de él, hasta que fue extraditado de Brasil, al ser descubierto en una fiesta en Río de Janeiro.

Llevado a juicio, en abril de 1879 se lo sentenció a muerte, por robo y asesinato. Todavía estaba vivo en septiembre de 1881, cuando solicitó un nuevo juicio, del que fue absuelto de todos los cargos, menos del robo del reloj. El tiempo que estuvo procesado le sirvió como compensación y fue liberado. Una historia argentina, indudablemente.

Pese a que recibió ofertas laborales, Alois volvió a Budapest en marzo de 1882, donde fue detenido por desertor. Alegó locura y internaron en un asilo, del que salió para estar al cuidado de su familia. En 1886, el Dr. Gotthelf Meyer tuvo una entrevista con Alois, para obtener información sobre las condiciones legales en Sudamérica. Lo describió como un hombre de 45 años, alto y delgado, cabello castaño, grandes manos, ojos penetrantes y un poblado y “bello” mostacho.

Conocemos el final de Alois Szmeredy. Fue detenido en Viena, el 1° de octubre de 1892, sospechoso de asesinato y robo. Varios testigos lo reconocieron por su mostacho y Alois confesó sus crímenes, antes de suicidarse, cuando su proceso judicial aún no había terminado. Que Alois Szmeredy era un asesino, no quedan dudas. Pero no hay ninguna prueba de que haya estado en Londres (o en Europa, siquiera) durante el otoño de 1888.

Una voltereta más. Eduardo Zinna propuso que Alois Szmeredy y Alonzo Maduro son, en realidad, una sola persona. Su argumento: ambos nombres suenan similares, sobre todo para un inglés con pobre conocimiento del castellano.

Por lo que Salway pudo “traducir” el apellido Szmeredy como Maduro.

Adam Wood pone en duda esta posibilidad, porque las descripciones físicas de ambos no coinciden, según los testimonios de aquellos testigos que los conocieron.

La última pista de Jack, el Destripador en Buenos Aires, viene de la declaración de un sacerdote irlandés, el Padre Alfred Mac Conastair, que ingresó a la congregación pasionista, tras exiliarse en Argentina a los 17 años. El padre Mac Conastair le contó a Juan José Delaney, en 1989, que guardaba el secreto de otro sacerdote de la congregación que, en los años 20, había sido capellán en el Hospital Británico.

Cumpliendo su sacerdocio, este capellán acudió junto al lecho de un enfermo terminal que, pese a ser de otra religión (¿protestante, tal vez?), pidió confesarse. El moribundo le reveló que él era Jack, el Destripador y era el autor de los asesinatos de las prostitutas que habían enfermado fatalmente a su hijo. Pocos días después, el Dr. Stanley falleció y fue enterrado en el Cementerio del Oeste, la actual Chacarita.

Esta historia trae reminiscencias de otra similar, contada por el periodista del Buenos Aires Herald, Leonard Matters, incluida en su libro “El misterio de Jack, el Destripador”, editado en 1929. Matters cuenta que un ex discípulo de un tal Dr. Stanley, fue convocado de urgencia al hospital, a la cama 58, donde se encontraba éste gravemente enfermo. El médico llegó a tiempo para que el Dr. Stanley confesara que él era Jack, el Destripador. Matters alude a otra fuente, Mr. North quien aseguró que cierto médico, cuya esposa e hijo habían muerto, era el asesino de Whitechapel.

Para Matters, Stanley era un prestigioso cirujano en Londres. Su hijo, un tal Herbert o Bertie, contrajo sífilis tras mantener relaciones con Mary Kelly, enfermedad de la que murió. El Dr. Stanley asesinó a Mary Kelly y sus amigas, para luego recluirse en Buenos Aires, alrededor de 1908.

Una fuente adicional a esta teoría, una carta de A. L. Lee quien le contó a Colin Wilson que su padre trabajaba en la morgue londinense y que su jefe, el Dr. Cedric (o Sedgwick) Saunders tenía un amigo muy peculiar, un tal Dr. Stanley que lo visitaba todas las semanas. Un día, Stanley le dijo a Saunders que “Las putas se han apoderado de mi hijo. ¡Me desquitaré!”.

Tiempo después, se sucedió la ola de crímenes en Whitechapel. Tras la muerte de Mary Kelly, Stanley dejó de visitar a Saunders y éste siempre creyó que su amigo no era otro que Jack, el Destripador.

Queda por esperar que las autoridades del Hospital Británico abran sus archivos para saber si un tal Stanley estuvo internado en los primeros años del siglo pasado y si hubo un jefe de cirugía con el nombre José Ritche, que supuestamente firmó la carta llamando al médico que visitó a Stanley.

También, falta saber si Matters no escondió el nombre del médico, tras un nombre falso. Un apunte adicional: Leonard Matters consultó los archivos de Scotland Yard, uno de los pocos que pudieron hacerlo antes de que se liberaran al público.

Aunque la hipótesis de Matters no es muy tenida en cuenta, tal vez, existe la posibilidad, que los restos mortales de quien fuera en vida Jack, el Destripador, yazcan bajo una lápida olvidada en el cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires.

LibroLibre

30/03/05 17:31-Colegio.

LibroLibre

Cultura


LibroLibre.


Cada 7 de mes se lleva adelante el movimiento LIBRO LIBRE

LIBRO LIBRE consiste en liberar (dejar) un libro en lugares
públicos tales como: autobuses, parques, cabinas telefónicas,
centros comerciales, transporte público, mesas
de restaurantes y demás sitios similares.

Este programa está inspirado en el “atentado poético” promovido en
Estados Unidos luego de los ataques terroristas, en el que en la
página Web “Bookcrossing” (“Intercambio de libros”) pedía a sus
lectores dejar un libro por las avenidas de New York.

Se recomienda escribir en la primera página del libro elegido la
leyenda “ESTE ES UN LIBRO LIBRE”, seguida de unas líneas dirigidas
al lector donde le comuniques el motivo por el cual decidiste que el
destino le llevara el libro, y pidiéndole que después de que lo
haya leído, lo deje en algún lugar de la misma manera en que lo
encontró.

Si quieres puedes firmarlo con tu correo electrónico para que algún
día te enteres por donde ha viajado, en manos de quienes ha estado y
que sensaciones provocó. Te sugerimos que escribas tu correo
electrónico, buscando con esto crear a futuro un extenso grupo de
lectura comentada.

Si deseas compartir con el mundo tus experiencias con los LIBROS
LIBRES, puedes enviar un correo electrónico a la dirección
librolibre@correo.de señalando el título del libro que liberaste y
el lugar, o señalando el momento cuando recibas el correo de alguien
que haya recogido tu libro.

En ningún momento intervienen instituciones públicas o privadas, es
sólo una propuesta de personas que han decidido dejar de hablar y ha
comenzado a actuar. A tan sólo 8 meses de la primera liberación el
movimiento cuenta con la participación de 5,000 personas. Participa
con nosotros, se generoso con tus libros y difunde esta información.

Podéis encontrar más información en LibroLibre y SePiensa.

37 sistemas operativos en un PC

04/04/05 18:19-Casa.

Friki

Software


37 sistemas operativos en un PC.


Hemos leido en DiarioTi que un tio muy friki de 18 años ha conseguido meter en un PC 37 sistemas operativos y que todos funcionen sin matarse en un sistema que él mismo ha llamado “Menagerie”, ya que muchos sistemas operativos, especialmente los más antiguos, se comportan de manera agresiva frente a sus competidores, razón por la que deben ser enjaulados, es decir, instalados en particiones propias.

La web de referencia es MaximumPC, donde podéis encontrar el listado de sistemas operativos que ha conseguido meter el pollo en cuestión (Richard Robbins). Lo más gracioso que la configuración no es excesivamente potente:

-Procesador Pentium III a 1 Ghz
-Seis discos duros
-Componentes de hardware seleccionados con el fin de que pueda ejecutar Windows XP y numerosos otros sistemas. BeOS fue un problema, debido a que excluye a los chips Athlon de AMD y Pentium 4 de Intel.

Los 37 sistemas operativos están distribuidos en cinco distintos menús de inicio mediante un programa de partición gratuito (X OSL).

Estos son los sistemas operativos instalados en el PC del joven Robbins, clasificados por menú:

Menú principal:
Dos 6.22 w/Dosshell, Dos 7.0, DR-Dos, FreeDos, OS/2 warp IV, SkyOS,

Menú Windows:
Windows 1.01, Windows 2.03, Windows 3.1, Windows 95, Windows 98 First Edition, Windows 98 SE (2 instalaciones), Windows ME, Windows XP Pro, Windows 2000 Pro.

Menú Unix:
AtheOS, Syllable OS, Aos (Bluebottle)/Oberon 2.3.6, BeOS 5 Personal Edition, BeOS 5 w/ Mac skin, BeOS 5.03 Developer Edition, QNX 6.1
QNX 6.2, FreeBSD, OpenBSD, NetBSD, Minix

Menú Linux:
Storm 2000, Immunix, Conectiva, Libranet, Vector, JBLinux, Slackware, Trustix, Red Hat 7.2, Mandrake 8.2, Debian,

Dos/Windows Managers:
Tandy Deskmate, Desktop 2, Dos94, Dosstart, Egress, Gaze, Glance, IconDOs, Iconshell, QBfos99, Iconshell 2.1, xgui 3, xgui 4, MacShell, MilleniumOS, Xtos.

En la lista faltan varios sistemas operativos conocidos. Al respecto Robbins explica que Solaris, por ejemplo, es demasiado exigente respecto a los recursos de hardware, que no comparte con los demás sistemas. También sorprende la abundancia de sistemas Windows instalados. El joven relata además ha preferido no dedicar tiempo a instalar Mac OS 8.1. Respecto a Windows NT, indica que no lo instaló debido a que se asemeja demasiado a Windows 2000 como para ser interesante para su sistema.

¿Quién se anima ;-)?

Instalan UNIX en una moto

29/03/05 11:51-Casa.

CPU

Tecnología


Instalan UNIX en una moto.


Cuando he leido en DiarioTi que un tal “Ben” ha logrado instalar Unix en variante FreeBSD y versión 5.2.1 en su motocicleta Kawasaki Z1000, me he quedado literalmente flipado. Por ahora, el sistema es utilizado para operar una cámara web instalada en el casco del motorista, pero este tio tiene pensado empliar la instalación a un controlador de iPod y un sistema GPS. KTMHa usado un procesador Coppermine a 1 Ghz y 256 Mb en RAM, con disco duro de 40 Gb. De todas maneras, podéis disfrutar un ratillo si echáis un vistazo a su web: bike.owns

¿Me cabrá algo similar entre los tubos de mi KTM?

Oculta en cuento tesoro millonario.

27/03/05 19:57-Casa.

Joyas

Cultura


Oculta en cuento tesoro millonario.


Es verídico:

Diamantes, rubíes y zafiros, engarzados en 12 joyas con un valor conjunto de un millón de dólares, forman un tesoro que permanece escondido en varios lugares de Estados Unidos, en espera de que el más listo aventurero o aventurera lo descubra.

Todo lo que hace falta es descifrar las pistas que oculta el libro “A Treasure’s Trove” (Un tesoro escondido), escrito por Michael Stadther y sacado a la venta en noviembre del año pasado.

Las pistas apuntan a una docena de fichas de oro de 18 quilates y Stadther, que las ocultó personalmente, asegura que todas se encuentran en lugares públicos a los que se puede acceder sin cavar, mover ni perturbar objetos ni estructuras.

Quien encuentre cada ficha puede canjearla por una de las 12 joyas, la mayoría de las cuales tiene forma de insecto.

La historia de “A Treasure’s Trove” se centra en 12 hadas de los bosques que contratan a un tallador en madera, a su esposa Ana que es medio humana y medio geniecillo, y a su mascota alada, Pook, para salvar a otras hadas que desaparecieron por una polvareda que cayó del cielo.

Zac no puede ver a las hadas porque no tiene mentalidad flexible, pero Ana puede verlas y lo guía. Pook, similar a un perro bull terrier alado, personifica el valor de la lealtad y el amor.

“Es un libro para la familia… Es también una historia de amor.
Es una novelita para niños”, afirma Stadther, quien tiene un título en bellas artes y otro en matemáticas, pero que quería realizar su sueño de crear un rompecabezas oculto en las páginas de un cuento de hadas.

En sus dos primeros meses se vendieron casi 100 mil ejemplares.

“Pensamos que es la cuestión de la ‘caza del tesoro’ lo que está vendiendo este libro”, dijo Pat Brigandi, comprador de Barnes & Noble Booksellers.

“¿A quién no le gustaría encontrar un zafiro azul de Cachemira, aunque tenga la forma de una cabeza de araña?”.

Hasta ahora, nadie ha reclamado el tesoro real, pero Stadther opina que no será difícil.

“No es alta matemática. Todo está delante de sus narices”.

Y ofrece una pista que no está en el libro: “Atención a los depósitos”‘.

El Quijote visto por Joaquín Sabina.

26/03/05 19:45-Casa.

Sabina

Cultura


El Quijote visto por Joaquín Sabina.


Buenísimo

Don Quijote navega en internet,
Sancho Panza da el cante en telecinco,
Dulcinea putea con la jet
¿y Aldonza? Por el culo te la jinco.

El bachiller Carrasco y el mosén,
Maritornes comadre de Madonna,
los fijosdalgo votan al Pepé
o a Maragall cuando la bolsa sona.

Insula barataria menorquina
que no la compran yelmos de Mambrinos
ni bacías de Figaro, ruina
de Amadises, Roldanes, Moratinos.

Follones, malandrines, diputados,
caballeros andantes que no andan
los caminos insomnes y minados
con aspas de molino que bastardan.

Gigantes eran, sí, los sarracenos,
lo sabe Rocinante, cabalgado
por los colgados que nada creemos,
por más que con la Iglesia hemos topado.

Y el vulgo ajeno al musgo de la historia,
derrapando, jodiendo,pobrecitos,
dando vueltas y vueltas a la noria,
puliéndose el jornal en los garitos.

Don Alonso Quijano sigue aquí
provocando a los vivos que están muertos,
mutilado en la más guerra incivil,
viajando en metro, desfaciendo entuertos.

Tal como van las cosas hoy en día,
cumplesiglos feliz, se abre la veda
de la mancha en calle melancolía,
cervantino maldito Avellaneda.

Épica de chichones, huesos rotos,
obsoleta armadura robinsona,
agosto de diseño, hueros votos
del mar sin poseidones ni amazonas.

Ni sé por qué vos cuento lo que digo,
la culpa es de la muerte que no arde,
Sidi Amete me basta de testigo
que lo cortés no quita lo cobarde.

JOAQUÍN SABINA
EL Tososo, NOCHEBUENA 2004

Joaquín Sabina (Úbeda Jaén 1949)autor de 14 discos y 3 libros.

El fantasma en la máquina.

25/03/05 20:44-Casa.

Página12

Hardware


El fantasma en la máquina.


He leido una cosilla en Página12 que pone los pelos de punta…

El fantasma en la máquina

La información digital será etérea, pero las computadoras que la contienen son bien materiales. Tanto, que ya existen cementerios a los que van a parar los modelos obsoletos para ser desarmados por ejércitos de desdichados en la peor pobreza. Esos cementerios son pesadillas de veneno, servidumbre infantil y vidas cortas marcadas por el cáncer y la intoxicación. La clave está, por supuesto, en los materiales con que se hacen las computadoras.

La vida útil promedio de una computadora en el primer mundo es de dos años. Cada día, los norteamericanos sacan de servicio 163.240 unidades: 3513 toneladas de tecnología transformadas en basura. Para fines del 2002 se habían tirado a la basura -o “entregado para reciclaje”, como se dice entre gente educada- 12.800.000 computadoras, de las cuales una ínfima cantidad se recomercializa como repuestos.
Uno en cinco de estos cadáveres es desarmado, reciclado, compactado o enterrado en EE.UU. El 80 por ciento es retirado del país por brokers a los que se les paga para que los lleven a desarmaderos en lo más profundo del tercer mundo.

Los tres más grandes son el de Chennai, en India; el de Karachi, en Pakistán; y el de Guiyu, en China, un pueblito al este de Hong Kong donde hasta hace pocos años se cultivaba arroz y en el que viven ahora 100 mil cartoneros del plástico, desarmando computadoras.

Lo que buscan son sus componentes químicos. Con un martillo, se rompe la cobertura del tubo catódico del monitor para sacar el alambre de cobre de la bobina, que se revende al equivalente de dos pesos y cuarenta centavos. Los martillazos siempre quiebran el tubo, que es de vidrio revestido internamente de plomo, y los pedazos van a parar a los desagües y arroyos. No sorprende que Guiyu tenga 190 veces el nivel de plomo aceptable en su agua potable, y que los informes sobre defectos de nacimiento, tuberculosis y problemas respiratorios sean astronómicos.

Luego viene el wok. Sobre un fueguito de carbón, al aire libre, se pone estaño de soldadura a hervir y se sumerge cada placa de circuitos. Al minuto, ya flojos, se pueden sacar con una pinza los chips, que se sumergen en una mezcla de ácido hidroclórico y ácido nítrico. Esto desprende cantidades ínfimas de oro de los conductores, que son rescatados porque valen el equivalente a seis pesos argentinos. El ácido es arrojado sin más en el desagüe (junto al plomo), lo que explica que la tierra en Guiyu tenga un Ph de 0 y que desde hace cinco años el gobierno lleve agua en camiones para que nadie pruebe siquiera la de las napas locales.

Mientras se rescata el oro, otros queman los cables en zanjas al aire libre para rescatar los 27 centavos de cobre que contiene cada uno. El problema es que los cables están cubiertos de PVC, que al quemarse expide cantidades de dioxinas, un carcinógeno de particular eficiencia.

En todos los cementerios de computadoras, los chicos caminan por el barro contaminado y respiran el aire envenenado mientras separan por colores los plásticos en grandes pilas para reciclado, éste sí industrial. El ingreso promedio por día de sus padres es el equivalente a cuatro pesos. ¿Por qué? Porque, como siempre, la parte del león se la lleva el intermediario, el que recibe en EE.UU. entre 10 y 30 dólares por computadora para llevárselas a alguna parte y que luego se las vende a los desarmadores chinos, paquistaníes o indios.