¿Jack el Destripador murió en Argentina?

31/03/05 18:05-Casa.

Jack

Cultura


¿Jack el Destripador murió en Argentina?


¿Realidad o ficción?

Del 7 de agosto al 9 de noviembre de 1888, Londres vivió un ambiente de terror. Un asesino de mujeres, llamado Jack el Destripador, asesinó a siete mujeres aunque algunas fuentes indican que fueron ocho o incluso más. Jack el Destripador es uno de los más infames asesinos que la historia registra. Este asesino sembró el terror en 1888 en la parte este de la ciudad de Londres, aunque después se conoció del caso en todo el mundo. El misterio, la oscuridad y el mito envolvieron el caso de Jack el Destripador.

Se han publicado innumerables historias, libros, discos, películas y hasta musicales sobre Jack el Destripador, en algunos de los cuales, la ficción supera a la realidad. El nombre de Jack el Destripador derivó de unas cartas que aparentemente fueron enviadas por el asesino del este de Londres a la Agencia Central de Noticias, que firmó como Jack el Destripador.

Las víctimas.

Aunque no hay una historia oficial del caso, las victimas que se mencionan son:

Emma Elizabeth Smith, Martha Tabren, Mary Ann Nichols, Annie Chapman, Elizabeth Stride, Catherine Edowes, Mary Jane Kelly, Rose Milett y Alice McKenzie.

Con el paso del tiempo diversos investigadores formularon varias hipótesis sobre la identidad de Jack el Destripador. Entre los sospechosos se mencionaron:

El príncipe Albert Victor, duque de Clarence, hijo mayor del príncipe de Gales, que después se convirtió en Eduardo VII, quien sufrió de demencia desde su nacimiento. Sir William Gull, médico personal de la reina Victoria. James K. Stephen, tutor del príncipe Albert en Cambridge. Montague John Druit, un abogado loco, cuyo cuerpo fue hallado flotando en el Río Támesis poco después del último asesinato. El doctor Neill Cream condenado por asesinato y quien declaró “Yo soy Jack el Destripador”.

Ninguna de estas hipótesis fue comprobada, por lo que hasta la fecha se desconoce quien fue el famoso Jack el Destripador. El misterio de Jack el Destripador provocó cambios en los métodos de investigación policial. Desde la identificación por las huellas digitales (método en la que Argentina fue pionera, con el sistema de clasificación dactiloscópica de Juan Vucetich. Scotland Yard recién lo incorporó en 1901) hasta el trazado de perfiles psicológicos del asesino.

¿Jack el Destripador murió en Argentina?

“Al regresar a Buenos Aires, revisando mi archivo de crímenes, tuve una evidencia sobre la cual no me atrevo a escribir todavía. Jack el Destripador, desaparecido de Londres, había muerto en Buenos Aires, a los 75 años, en un hotel de la calle Leandro N. Alem, frente a la plaza Mazzini, hoy Roma, una mañana lluviosa de octubre de 1929”.

Juan Jacobo Bajarlía

En febrero de 1976, en el número 3 de la Ellery Queen’s Mystery Magazine, el ripperólogo y escritor argentino Juan Jacobo Bajarlía desarrolla la tesis de que Jack, el Destripador habría muerto en Argentina. Su sospechoso, un tal Alonzo Maduro, financista que estuvo en Londres, en la época de los crímenes de Whitechapel, tratando de colocar acciones de una compañía argentina.

Con ese fin se presentó en Greesham House, brokers de Old Broad Street, trabando contacto con un joven secretario, un tal Griffith Salway, con quien compartió una serie de almuerzos comerciales. Salway se cruzó con Maduro en Whitechapel, la noche de la muerte de Emma Smith. Pocos días después, lo escuchó decir que todas las prostitutas debían morir.

Hasta ahí no pasaría de una sospecha, si no fuera por el descubrimiento que Salway hiciera poco antes del retorno de Maduro a Buenos Aires, tras frustrarse sus intenciones comerciales, hallazgo que Salway sólo confesaría en 1952, a su propia esposa, en el lecho de muerte.

Tras la muerte de Mary Kelly, Maduro preparó el regreso a Argentina, oportunidad en la que Salway lo ayudó a preparar las valijas. En esa tarea, descubrió que uno de los baúles de Maduro tenía un doble fondo, en el que halló un sobretodo gris, un sombrero flexible, un delantal manchado de sangre y un juego de bisturís. Salway se convenció que Alonzo Maduro era Jack, el Destripador.

La pista de Maduro se pierde ahí. Regresa a Buenos Aires y nada más se sabe.

Bajarlía continuó investigando. En 1979, en otro artículo en la revista Magazine, detalla que la valija tenía una etiqueta con una dirección “Paseo de Julio (ilegible) Buenos Aires”. Bajarlía encontró testimonios de que un pintoresco personaje se paseaba entre los árboles de Paseo de Julio (hoy Leandro N. Alem), entre 1890 y 1910, vestido con las prendas descriptas por Salway.

Su nombre era Alfonso (y no Alonzo) y su apellido, tal vez, Maroni. En un artículo posterior en Clarín (1988), Bajarlía asegura que el asesino murió a los 75 años, en octubre de 1929, en una casa frente a la actual Plaza Roma.

Hay un dato adicional: en el libro “Jack, the Ripper” Daniel Farson cita una carta de un tal Barca, de Streatham, que asegura que, entre 1910 y 1920, había un pub en Buenos Aires, propiedad de Jack, el Destripador. El bar se llamaba “Sally’s Bar” y el historiador Enrique Mayochi le aseguró a su Juan José Delaney que existía un bar con ese nombre, en la calle 25 de Mayo, muy frecuentado por miembros de la comunidad británica en Buenos Aires y por marineros de paso por la ciudad.

Si la pista de Alonzo Maduro se pierde en estos datos, más fructífera es la historia del húngaro Alois Szemeredy. Alois había estudiado cirugía en su juventud. Luego trabajó como médico militar, primero en Europa y luego en Argentina, a donde emigró en 1874. Dos años después vivía en el Hotel Provenza, ubicado en la Calle Cangallo (actual Perón) 33, hotel del que se fue, aduciendo que había sido víctima de un robo. Pasó a vivir a unas pocas cuadras de allí, en el Hotel Roma, en Cangallo 323.

A las 9 de la noche del 25 de julio de 1876, Szmeredy se cruzó en la calle Corrientes con Karoline Metz, una joven de 20 años, a quien había conocido en el barco que lo trajo a Buenos Aires. Conversó con ella, en su alemán natal, y se fueron juntos, al cuarto de ella.

Poco después de las 10 de la noche, el novio de Karoline, Baptiste Castagnet corrió por la calle Corrientes, gritando “¡Asesino!”. La policía acudió al cuarto de la chica, en la misma calle Corrientes, y encontró su cadáver, sobre la cama, con la garganta cortada en el lado derecho.

También se halló un saco gris, un cuchillo en su funda, un sombrero de fieltro negro y, en el bolsillo del abrigo, un reloj de oro. El reloj sirvió para identificar al asesino: Alois Szmeredy. La noticia del crimen se publicó al día siguiente en The Standard, el diario en inglés de la comunidad británica.

La noticia agregaba que el asesino había sido atrapado por la policía argentina, al regresar semidesnudo a su hotel. Pero era una versión infundada. Szmeredy escapó y durante dos años no se supo nada más de él, hasta que fue extraditado de Brasil, al ser descubierto en una fiesta en Río de Janeiro.

Llevado a juicio, en abril de 1879 se lo sentenció a muerte, por robo y asesinato. Todavía estaba vivo en septiembre de 1881, cuando solicitó un nuevo juicio, del que fue absuelto de todos los cargos, menos del robo del reloj. El tiempo que estuvo procesado le sirvió como compensación y fue liberado. Una historia argentina, indudablemente.

Pese a que recibió ofertas laborales, Alois volvió a Budapest en marzo de 1882, donde fue detenido por desertor. Alegó locura y internaron en un asilo, del que salió para estar al cuidado de su familia. En 1886, el Dr. Gotthelf Meyer tuvo una entrevista con Alois, para obtener información sobre las condiciones legales en Sudamérica. Lo describió como un hombre de 45 años, alto y delgado, cabello castaño, grandes manos, ojos penetrantes y un poblado y “bello” mostacho.

Conocemos el final de Alois Szmeredy. Fue detenido en Viena, el 1° de octubre de 1892, sospechoso de asesinato y robo. Varios testigos lo reconocieron por su mostacho y Alois confesó sus crímenes, antes de suicidarse, cuando su proceso judicial aún no había terminado. Que Alois Szmeredy era un asesino, no quedan dudas. Pero no hay ninguna prueba de que haya estado en Londres (o en Europa, siquiera) durante el otoño de 1888.

Una voltereta más. Eduardo Zinna propuso que Alois Szmeredy y Alonzo Maduro son, en realidad, una sola persona. Su argumento: ambos nombres suenan similares, sobre todo para un inglés con pobre conocimiento del castellano.

Por lo que Salway pudo “traducir” el apellido Szmeredy como Maduro.

Adam Wood pone en duda esta posibilidad, porque las descripciones físicas de ambos no coinciden, según los testimonios de aquellos testigos que los conocieron.

La última pista de Jack, el Destripador en Buenos Aires, viene de la declaración de un sacerdote irlandés, el Padre Alfred Mac Conastair, que ingresó a la congregación pasionista, tras exiliarse en Argentina a los 17 años. El padre Mac Conastair le contó a Juan José Delaney, en 1989, que guardaba el secreto de otro sacerdote de la congregación que, en los años 20, había sido capellán en el Hospital Británico.

Cumpliendo su sacerdocio, este capellán acudió junto al lecho de un enfermo terminal que, pese a ser de otra religión (¿protestante, tal vez?), pidió confesarse. El moribundo le reveló que él era Jack, el Destripador y era el autor de los asesinatos de las prostitutas que habían enfermado fatalmente a su hijo. Pocos días después, el Dr. Stanley falleció y fue enterrado en el Cementerio del Oeste, la actual Chacarita.

Esta historia trae reminiscencias de otra similar, contada por el periodista del Buenos Aires Herald, Leonard Matters, incluida en su libro “El misterio de Jack, el Destripador”, editado en 1929. Matters cuenta que un ex discípulo de un tal Dr. Stanley, fue convocado de urgencia al hospital, a la cama 58, donde se encontraba éste gravemente enfermo. El médico llegó a tiempo para que el Dr. Stanley confesara que él era Jack, el Destripador. Matters alude a otra fuente, Mr. North quien aseguró que cierto médico, cuya esposa e hijo habían muerto, era el asesino de Whitechapel.

Para Matters, Stanley era un prestigioso cirujano en Londres. Su hijo, un tal Herbert o Bertie, contrajo sífilis tras mantener relaciones con Mary Kelly, enfermedad de la que murió. El Dr. Stanley asesinó a Mary Kelly y sus amigas, para luego recluirse en Buenos Aires, alrededor de 1908.

Una fuente adicional a esta teoría, una carta de A. L. Lee quien le contó a Colin Wilson que su padre trabajaba en la morgue londinense y que su jefe, el Dr. Cedric (o Sedgwick) Saunders tenía un amigo muy peculiar, un tal Dr. Stanley que lo visitaba todas las semanas. Un día, Stanley le dijo a Saunders que “Las putas se han apoderado de mi hijo. ¡Me desquitaré!”.

Tiempo después, se sucedió la ola de crímenes en Whitechapel. Tras la muerte de Mary Kelly, Stanley dejó de visitar a Saunders y éste siempre creyó que su amigo no era otro que Jack, el Destripador.

Queda por esperar que las autoridades del Hospital Británico abran sus archivos para saber si un tal Stanley estuvo internado en los primeros años del siglo pasado y si hubo un jefe de cirugía con el nombre José Ritche, que supuestamente firmó la carta llamando al médico que visitó a Stanley.

También, falta saber si Matters no escondió el nombre del médico, tras un nombre falso. Un apunte adicional: Leonard Matters consultó los archivos de Scotland Yard, uno de los pocos que pudieron hacerlo antes de que se liberaran al público.

Aunque la hipótesis de Matters no es muy tenida en cuenta, tal vez, existe la posibilidad, que los restos mortales de quien fuera en vida Jack, el Destripador, yazcan bajo una lápida olvidada en el cementerio de la Chacarita, en Buenos Aires.

LibroLibre

30/03/05 17:31-Colegio.

LibroLibre

Cultura


LibroLibre.


Cada 7 de mes se lleva adelante el movimiento LIBRO LIBRE

LIBRO LIBRE consiste en liberar (dejar) un libro en lugares
públicos tales como: autobuses, parques, cabinas telefónicas,
centros comerciales, transporte público, mesas
de restaurantes y demás sitios similares.

Este programa está inspirado en el “atentado poético” promovido en
Estados Unidos luego de los ataques terroristas, en el que en la
página Web “Bookcrossing” (“Intercambio de libros”) pedía a sus
lectores dejar un libro por las avenidas de New York.

Se recomienda escribir en la primera página del libro elegido la
leyenda “ESTE ES UN LIBRO LIBRE”, seguida de unas líneas dirigidas
al lector donde le comuniques el motivo por el cual decidiste que el
destino le llevara el libro, y pidiéndole que después de que lo
haya leído, lo deje en algún lugar de la misma manera en que lo
encontró.

Si quieres puedes firmarlo con tu correo electrónico para que algún
día te enteres por donde ha viajado, en manos de quienes ha estado y
que sensaciones provocó. Te sugerimos que escribas tu correo
electrónico, buscando con esto crear a futuro un extenso grupo de
lectura comentada.

Si deseas compartir con el mundo tus experiencias con los LIBROS
LIBRES, puedes enviar un correo electrónico a la dirección
librolibre@correo.de señalando el título del libro que liberaste y
el lugar, o señalando el momento cuando recibas el correo de alguien
que haya recogido tu libro.

En ningún momento intervienen instituciones públicas o privadas, es
sólo una propuesta de personas que han decidido dejar de hablar y ha
comenzado a actuar. A tan sólo 8 meses de la primera liberación el
movimiento cuenta con la participación de 5,000 personas. Participa
con nosotros, se generoso con tus libros y difunde esta información.

Podéis encontrar más información en LibroLibre y SePiensa.

37 sistemas operativos en un PC

04/04/05 18:19-Casa.

Friki

Software


37 sistemas operativos en un PC.


Hemos leido en DiarioTi que un tio muy friki de 18 años ha conseguido meter en un PC 37 sistemas operativos y que todos funcionen sin matarse en un sistema que él mismo ha llamado “Menagerie”, ya que muchos sistemas operativos, especialmente los más antiguos, se comportan de manera agresiva frente a sus competidores, razón por la que deben ser enjaulados, es decir, instalados en particiones propias.

La web de referencia es MaximumPC, donde podéis encontrar el listado de sistemas operativos que ha conseguido meter el pollo en cuestión (Richard Robbins). Lo más gracioso que la configuración no es excesivamente potente:

-Procesador Pentium III a 1 Ghz
-Seis discos duros
-Componentes de hardware seleccionados con el fin de que pueda ejecutar Windows XP y numerosos otros sistemas. BeOS fue un problema, debido a que excluye a los chips Athlon de AMD y Pentium 4 de Intel.

Los 37 sistemas operativos están distribuidos en cinco distintos menús de inicio mediante un programa de partición gratuito (X OSL).

Estos son los sistemas operativos instalados en el PC del joven Robbins, clasificados por menú:

Menú principal:
Dos 6.22 w/Dosshell, Dos 7.0, DR-Dos, FreeDos, OS/2 warp IV, SkyOS,

Menú Windows:
Windows 1.01, Windows 2.03, Windows 3.1, Windows 95, Windows 98 First Edition, Windows 98 SE (2 instalaciones), Windows ME, Windows XP Pro, Windows 2000 Pro.

Menú Unix:
AtheOS, Syllable OS, Aos (Bluebottle)/Oberon 2.3.6, BeOS 5 Personal Edition, BeOS 5 w/ Mac skin, BeOS 5.03 Developer Edition, QNX 6.1
QNX 6.2, FreeBSD, OpenBSD, NetBSD, Minix

Menú Linux:
Storm 2000, Immunix, Conectiva, Libranet, Vector, JBLinux, Slackware, Trustix, Red Hat 7.2, Mandrake 8.2, Debian,

Dos/Windows Managers:
Tandy Deskmate, Desktop 2, Dos94, Dosstart, Egress, Gaze, Glance, IconDOs, Iconshell, QBfos99, Iconshell 2.1, xgui 3, xgui 4, MacShell, MilleniumOS, Xtos.

En la lista faltan varios sistemas operativos conocidos. Al respecto Robbins explica que Solaris, por ejemplo, es demasiado exigente respecto a los recursos de hardware, que no comparte con los demás sistemas. También sorprende la abundancia de sistemas Windows instalados. El joven relata además ha preferido no dedicar tiempo a instalar Mac OS 8.1. Respecto a Windows NT, indica que no lo instaló debido a que se asemeja demasiado a Windows 2000 como para ser interesante para su sistema.

¿Quién se anima ;-)?

Instalan UNIX en una moto

29/03/05 11:51-Casa.

CPU

Tecnología


Instalan UNIX en una moto.


Cuando he leido en DiarioTi que un tal “Ben” ha logrado instalar Unix en variante FreeBSD y versión 5.2.1 en su motocicleta Kawasaki Z1000, me he quedado literalmente flipado. Por ahora, el sistema es utilizado para operar una cámara web instalada en el casco del motorista, pero este tio tiene pensado empliar la instalación a un controlador de iPod y un sistema GPS. KTMHa usado un procesador Coppermine a 1 Ghz y 256 Mb en RAM, con disco duro de 40 Gb. De todas maneras, podéis disfrutar un ratillo si echáis un vistazo a su web: bike.owns

¿Me cabrá algo similar entre los tubos de mi KTM?

Oculta en cuento tesoro millonario.

27/03/05 19:57-Casa.

Joyas

Cultura


Oculta en cuento tesoro millonario.


Es verídico:

Diamantes, rubíes y zafiros, engarzados en 12 joyas con un valor conjunto de un millón de dólares, forman un tesoro que permanece escondido en varios lugares de Estados Unidos, en espera de que el más listo aventurero o aventurera lo descubra.

Todo lo que hace falta es descifrar las pistas que oculta el libro “A Treasure’s Trove” (Un tesoro escondido), escrito por Michael Stadther y sacado a la venta en noviembre del año pasado.

Las pistas apuntan a una docena de fichas de oro de 18 quilates y Stadther, que las ocultó personalmente, asegura que todas se encuentran en lugares públicos a los que se puede acceder sin cavar, mover ni perturbar objetos ni estructuras.

Quien encuentre cada ficha puede canjearla por una de las 12 joyas, la mayoría de las cuales tiene forma de insecto.

La historia de “A Treasure’s Trove” se centra en 12 hadas de los bosques que contratan a un tallador en madera, a su esposa Ana que es medio humana y medio geniecillo, y a su mascota alada, Pook, para salvar a otras hadas que desaparecieron por una polvareda que cayó del cielo.

Zac no puede ver a las hadas porque no tiene mentalidad flexible, pero Ana puede verlas y lo guía. Pook, similar a un perro bull terrier alado, personifica el valor de la lealtad y el amor.

“Es un libro para la familia… Es también una historia de amor.
Es una novelita para niños”, afirma Stadther, quien tiene un título en bellas artes y otro en matemáticas, pero que quería realizar su sueño de crear un rompecabezas oculto en las páginas de un cuento de hadas.

En sus dos primeros meses se vendieron casi 100 mil ejemplares.

“Pensamos que es la cuestión de la ‘caza del tesoro’ lo que está vendiendo este libro”, dijo Pat Brigandi, comprador de Barnes & Noble Booksellers.

“¿A quién no le gustaría encontrar un zafiro azul de Cachemira, aunque tenga la forma de una cabeza de araña?”.

Hasta ahora, nadie ha reclamado el tesoro real, pero Stadther opina que no será difícil.

“No es alta matemática. Todo está delante de sus narices”.

Y ofrece una pista que no está en el libro: “Atención a los depósitos”‘.

El Quijote visto por Joaquín Sabina.

26/03/05 19:45-Casa.

Sabina

Cultura


El Quijote visto por Joaquín Sabina.


Buenísimo

Don Quijote navega en internet,
Sancho Panza da el cante en telecinco,
Dulcinea putea con la jet
¿y Aldonza? Por el culo te la jinco.

El bachiller Carrasco y el mosén,
Maritornes comadre de Madonna,
los fijosdalgo votan al Pepé
o a Maragall cuando la bolsa sona.

Insula barataria menorquina
que no la compran yelmos de Mambrinos
ni bacías de Figaro, ruina
de Amadises, Roldanes, Moratinos.

Follones, malandrines, diputados,
caballeros andantes que no andan
los caminos insomnes y minados
con aspas de molino que bastardan.

Gigantes eran, sí, los sarracenos,
lo sabe Rocinante, cabalgado
por los colgados que nada creemos,
por más que con la Iglesia hemos topado.

Y el vulgo ajeno al musgo de la historia,
derrapando, jodiendo,pobrecitos,
dando vueltas y vueltas a la noria,
puliéndose el jornal en los garitos.

Don Alonso Quijano sigue aquí
provocando a los vivos que están muertos,
mutilado en la más guerra incivil,
viajando en metro, desfaciendo entuertos.

Tal como van las cosas hoy en día,
cumplesiglos feliz, se abre la veda
de la mancha en calle melancolía,
cervantino maldito Avellaneda.

Épica de chichones, huesos rotos,
obsoleta armadura robinsona,
agosto de diseño, hueros votos
del mar sin poseidones ni amazonas.

Ni sé por qué vos cuento lo que digo,
la culpa es de la muerte que no arde,
Sidi Amete me basta de testigo
que lo cortés no quita lo cobarde.

JOAQUÍN SABINA
EL Tososo, NOCHEBUENA 2004

Joaquín Sabina (Úbeda Jaén 1949)autor de 14 discos y 3 libros.

El fantasma en la máquina.

25/03/05 20:44-Casa.

Página12

Hardware


El fantasma en la máquina.


He leido una cosilla en Página12 que pone los pelos de punta…

El fantasma en la máquina

La información digital será etérea, pero las computadoras que la contienen son bien materiales. Tanto, que ya existen cementerios a los que van a parar los modelos obsoletos para ser desarmados por ejércitos de desdichados en la peor pobreza. Esos cementerios son pesadillas de veneno, servidumbre infantil y vidas cortas marcadas por el cáncer y la intoxicación. La clave está, por supuesto, en los materiales con que se hacen las computadoras.

La vida útil promedio de una computadora en el primer mundo es de dos años. Cada día, los norteamericanos sacan de servicio 163.240 unidades: 3513 toneladas de tecnología transformadas en basura. Para fines del 2002 se habían tirado a la basura -o “entregado para reciclaje”, como se dice entre gente educada- 12.800.000 computadoras, de las cuales una ínfima cantidad se recomercializa como repuestos.
Uno en cinco de estos cadáveres es desarmado, reciclado, compactado o enterrado en EE.UU. El 80 por ciento es retirado del país por brokers a los que se les paga para que los lleven a desarmaderos en lo más profundo del tercer mundo.

Los tres más grandes son el de Chennai, en India; el de Karachi, en Pakistán; y el de Guiyu, en China, un pueblito al este de Hong Kong donde hasta hace pocos años se cultivaba arroz y en el que viven ahora 100 mil cartoneros del plástico, desarmando computadoras.

Lo que buscan son sus componentes químicos. Con un martillo, se rompe la cobertura del tubo catódico del monitor para sacar el alambre de cobre de la bobina, que se revende al equivalente de dos pesos y cuarenta centavos. Los martillazos siempre quiebran el tubo, que es de vidrio revestido internamente de plomo, y los pedazos van a parar a los desagües y arroyos. No sorprende que Guiyu tenga 190 veces el nivel de plomo aceptable en su agua potable, y que los informes sobre defectos de nacimiento, tuberculosis y problemas respiratorios sean astronómicos.

Luego viene el wok. Sobre un fueguito de carbón, al aire libre, se pone estaño de soldadura a hervir y se sumerge cada placa de circuitos. Al minuto, ya flojos, se pueden sacar con una pinza los chips, que se sumergen en una mezcla de ácido hidroclórico y ácido nítrico. Esto desprende cantidades ínfimas de oro de los conductores, que son rescatados porque valen el equivalente a seis pesos argentinos. El ácido es arrojado sin más en el desagüe (junto al plomo), lo que explica que la tierra en Guiyu tenga un Ph de 0 y que desde hace cinco años el gobierno lleve agua en camiones para que nadie pruebe siquiera la de las napas locales.

Mientras se rescata el oro, otros queman los cables en zanjas al aire libre para rescatar los 27 centavos de cobre que contiene cada uno. El problema es que los cables están cubiertos de PVC, que al quemarse expide cantidades de dioxinas, un carcinógeno de particular eficiencia.

En todos los cementerios de computadoras, los chicos caminan por el barro contaminado y respiran el aire envenenado mientras separan por colores los plásticos en grandes pilas para reciclado, éste sí industrial. El ingreso promedio por día de sus padres es el equivalente a cuatro pesos. ¿Por qué? Porque, como siempre, la parte del león se la lleva el intermediario, el que recibe en EE.UU. entre 10 y 30 dólares por computadora para llevárselas a alguna parte y que luego se las vende a los desarmadores chinos, paquistaníes o indios.

Julio Verne

24/03/05 15:05-Casa.

Ciudad Flotante

Cultura


Julio Verne.


Hoy jueves se cumplen cien años de la muerte de Julio Verne y en el informtaivo on line La Nación hemos leido un bonito artículo que os reproduzco más abajo. También en el diario El Mundo, podéis encontrar otro interesante artículo sobre el proyecto del arquitecto francés Jean-Philippe Zoppini. Se trata de una isla itinerante con capacidad para unas 14.000 personas entre pasajeros y tripulación. Está concebida como una urbe flotante consagrada al ocio que realizará trayectos como los cruceros actuales. Cuenta con cine, teatro, tiendas, zonas deportivas, un tranvía colgante y playas artificiales. El único requisito para iniciar su construcción, que podría durar cuatro años, es reunir 2.500 millones de euros.

Y a continuación, el artículo de La Nación:

Julio Verne: la conquista del mundo

Este jueves se cumplen cien años de la muerte de Julio Verne, el
gran escritor francés que con sus obras de desbordante imaginación,
donde se funden anticipación científica y aventuras, conquistó a sus
contemporáneos y marcó las primeras lecturas de sucesivas generaciones hasta hoy. Infatigable usina de producción literaria, sus novelas superaron el centenar y acompañan, junto a la tarea de su editor, Hetzel, el surgimiento de la moderna industria editorial.

A fines del siglo XIX, Raymond Roussel, que por entonces hacía el servicio militar en las proximidades de Amiens, fue recibido por Julio Verne. “Tuve la alegría… -cuenta el primero de ellos en Cómo escribí algunos de mis libros- de poder estrechar esas manos que escribieron tantas obras inmortales. ¡Oh maestro incomparable, que te bendigan por todas las horas sublimes que pasé a lo largo de mi vida leyéndote y releyéndote sin cesar!”

No deja de ser una bella paradoja que esta alabanza extrema provenga de un escritor al que la historia de la literatura colocaría en un pedestal tan distinto al de Verne: éste sigue llevando sobre las espaldas el estigma de ser considerado un gran autor para niños, un optimista pedagogo del siglo XIX. Roussel, en cambio, es el escritor incomprendido y genial que encandila a las vanguardias.

Cuando tuvo lugar la visita del joven admirador no faltaba mucho para que el creador de Los hijos del Capitán Grant muriera -afectado por el desarrollo de una diabetes mal tratada, el 24 de marzo de 1905- . Las unánimes críticas laudatorias de los tiempos de Viaje alrededor de la luna (1865), donde se lo señalaba como el inventor de un género nuevo que combinaba ciencias y aventuras, fueron reemplazadas por la indiferencia. Sus intentos de devenir “inmortal” -ingresar en la Academia Francesa- habían quedado archivados. El nuevo siglo, disponiéndose a perder la inocencia, comenzaba a ver a ese anciano recluido en la provinciana Amiens como un amable anacronismo. Sólo le quedaba -y le quedaría- la innumerable cantidad de lectores que de su mano continuaban ingresando en el mundo de la literatura.

“En un siglo que cuenta con genios como Balzac, Dickens, Dumas padre, Tolstoi, Dostoievski, Flaubert, (Verne) aparece un poco al margen, como un prodigioso artesano en materia de ficciones, como un encantador de atractivos inagotables, como un visionario capaz de imaginar medio siglo (o un siglo) antes de su nacimiento algunas de las más sorprendentes conquistas de la ciencia”, afirma una reciente edición francesa de bolsillo. La síntesis es tan precisa como canónica. Sin embargo, hay algo en Verne que todavía hoy puja por excederla. ¿El valor de su obra reside apenas en su capacidad de anticipación? ¿Es un autor atrapado para siempre en la redes del siglo XIX?

Un hijo de su tiempo

Verne -a diferencia de otros autores que, para crear, se le oponen- es, sin duda, hijo de su tiempo. Lo es la tensión entre su imaginación desbocada y esa existencia sin -en apariencia- contratiempos mayores, marcada a fuego por su adhesión a los valores conservadores heredados de su familia.

Nació el 8 de febrero de 1828, en Nantes, Bretaña, ciudad que en el siglo anterior había sido un importante centro esclavista a orillas del Loire. Hijo de un abogado (Pierre) y de Sophie Allote de la Füye, Verne pasó la infancia convencional de un vástago de la burguesía. En su familia tenían la costumbre de intercambiar poemas ligeros por el más nimio motivo cotidiano, en el que es el único detalle literario de la infancia de ese muchacho que -según recordaría Verne en una célebre entrevista que en 1893 le concedió al inglés Robert Sherard- no mostraba particular interés por la ciencia. El joven Jules (rebautizado en castellano Julio por la larga tradición de traducciones en nuestro idioma) no conocería el mar hasta los doce años y es por esa época que se acostumbra situar una pertinaz leyenda: el futuro escritor se habría alistado como marino y, atrapado por su padre en la primera escala, razonó: “De aquí en adelante sólo voy a viajar en mi imaginación”. Según Herbert Lottman, el más reciente biógrafo de Verne, la anécdota propalada por la familia es falsa y su meta era justificar ante sus lectores su vida sedentaria antes que aventurera.

Julio siguió el mandato paterno y se mudó a París para convertirse en abogado. Aunque corría 1848 y una nueva revolución, no se mostró interesado en los virulentos vaivenes políticos. Su mayor preocupación eran los problemas de salud que lo aquejaban (descompostura crónica, parálisis faciales) y su mayor interés frecuentar los cenáculos literarios. Lo que lo desvelaba era el teatro y durante una década dedicaría todos sus esfuerzos a convertirse en un autor de éxito. Con alguna excepción, esas obras ligeras o históricas pasaron a mejor vida.

Verne solía asegurar (he ahí un don profético) que no llegaría a ser un verdadero escritor antes de llegar a los 35 años. Mientras tanto, muy lejos del prototipo de escritor bohemio, fue construyendo una vida que no colisionara con lo que de él esperaba su familia. Para casarse encontró la candidata ideal en Honorine Deviane, una joven viuda de 26 años, madre de dos hijas, que residía en Amiens. Decidido a abandonar la literatura hasta no hacerse de una posición estable, se convirtió también en corredor de bolsa.

Verne se dirigía, ineludiblemente, al abandono de su vocación. Pero sin advertirlo ya desde 1952 había venido labrando, en paralelo a sus intentos teatrales, los pilares de los futuros Voyages extraordinaires (“Viajes maravillosos”), como se conocerá a una de las series de novelas que conformarán lo más rico de su obra. Tuvo un amigo mayor y célebre, Jacques Arago, divulgador de temas científicos y explorador impenitente, que le contagió entusiasmos diversos. Al mismo tiempo comenzó a publicar relatos, como ganapán, en Le Musée des Familles, una revista de público familiar donde se divulgaban avances científicos y relatos sobre diversas zonas del planeta. Allí vieron la luz “Los primeros navíos de la armada mexicana” o “Un viaje en globo” (1852), claro antecedente de su primer éxito. Allí también publicó Martin Paz, relato romántico que transcurre en el Perú.

Los años Hetzel

El giro radical en la vida de Verne tuvo lugar en 1962. Fue en ese año que se presentó en la editorial de Pierre-Jules Hetzel, en la rue Jacob, con un grueso manuscrito. Se trataba de Cinco semanas en globo, el recorrido de una misión científica que observa desde las alturas zonas de Africa imposibles de transitar por tierra. El dilema de las fuentes del Nilo, que obsesionaba a los exploradores del momento, le agregaba un condimento de actualidad. El libro se publicaría en enero del año siguiente, poco antes de que Verne cumpliera 35 años, y a partir de entonces, para el autor, ya nada será igual.

Casi no hace falta enumerar las novelas que pronto se sucedieron a ritmo trepidante, donde Verne pulirá una fórmula nunca, al menos en esa época, predecible: Las aventuras del capitán Hatteras (peripecias en el Polo Norte), El viaje al centro de la tierra (relato iniciático con dinosaurio), Viaje alrededor de la luna y De la tierra a la luna (en los que lanza, desde un lugar cercano a Cabo Cañaveral, cañón mediante, a un grupo de personajes a la luna; entre ellos, bajo el anagrama de Ardan, a su amigo, el gran fotógrafo Nadar), Los hijos del capitán Grant, 20.000 leguas de viaje submarino (las aventuras en los fondos del mar del capitán Nemo), La vuelta al mundo en ochenta días (para muchos su mejor novela, donde Phileas Fogg apuesta que podrá circunvalar el orbe en el plazo que estipula el título al tiempo que al paso le salen toda clase de aventuras…). Allí están los ejercicios de anticipación -que no lo son tanto, si se piensa en lo alejado que están de los futuros modelos reales-, pero envueltos en la gracia e ironía de los vodeviles que amaba.

En Hetzel, que había editado a Balzac o Victor Hugo, Verne encontró su contraparte ideal. A pesar de los contratos leoninos, de la obligación de escribir dos novelas anuales o de las numerosas correcciones o sugerencias a que lo sometía, el escritor siempre le estuvo agradecido a ese hombre que en muchos aspectos se encontraba en sus antípodas: el editor era un republicano consuetudinario,. En el tandem Hetzel-Verne pueden verse ya actuar las futuras técnicas del bestseller industrial: todavía época de folletines, las novelas se fueron publicando en la propia revista de Hetzel, el Magasin d´Education et Récréation, pero también, si era necesario en revistas rivales; luego, aparecían en formato de libro y, por último, en bellas ediciones ilustradas para ser regaladas, como era costumbre en la Francia de entonces, para Año Nuevo. En la fama de estas ediciones reposó el prestigio del autor. Más adelante, el propio Hetzel no dudó en proponer a Verne escribir colecciones sobre cada región de Francia o libros sobre grandes viajeros. Incluso, cuando llegó a sus manos una novela mediocre pero prometedora, se la compró al autor para que el bretón la reescribiera y la firmara con su nombre (es el caso de Los quinientos millones de la Bégum).

A pesar de que muchas de las tramas de Verne parecían producto de una imaginación absolutamente personal, éste nunca ocultó sus inspiraciones e influencias: el mito de Robinson (más que el náufrago de Defoe, el Robinson suizo), James Fenimore Cooper, Walter Scott, Edgar Allan Poe, ya traducido en Francia, del que admiraba en particular Las aventuras de Arthur Gordon Pym. Su única novedad -decía él- era su modo de hacer pasar por real lo inverosímil. El método consistía en tomar infinidad de anotaciones de revistas y textos científicos para que sus inventos tuvieran asidero.

La ingenuidad de muchas de sus construcciones imaginarias, la defensa real o tácita de la misión de la civilización del europeo, su obsesión por situar o calcular todo con absoluta precisión (“trayecto directo en 97 horas 20 minutos” se subtitulaba Viaje alrededor de la luna) llevó a que mucho críticos del siglo XX vieran en él un decidido publicista del eurocentrismo.

En una de sus Mitologías (“Nautilus et Bateau Ivre”), Roland Barthes realiza un notable analisis que hace de Verne un embajador perfecto (en contraposición con Rimbaud) de los ideales y prejuicios de su tiempo. Para Barthes, Verne es el creador “de una cosmogonía cerrada sobre sí misma, con sus categorías propias, su tiempo, su espacio, su plenitud, incluso su principio existencial”. Es “un maníaco de la plenitud”, alguien que amuebla el mundo como un enciclopedista del siglo XVIII o los pintores holandeses. La tarea del artista, en la versión de Verne, es la de catalogar, inventariar, poblar los rincones vacíos, apropiárselos.

Es la imagen del hombre instalado en sus sucesivas residencias de Amiens (la ciudad de Honorine, que terminó por adoptar), incrementando su fortuna a través de una pluma febril, viajando con su velero por el Mar del Norte o el Mediterráneo (únicos viajes de importancia que se permitía), tachando en un gran planisferio los lugares que ya figuran en sus obras y que él nunca visita ni le interesará visitar.

Geografía total

De hecho, a mediados de su carrera, Verne comenzó a abandonar progresivamente esos libros donde ciencia y aventura se fundían en una para privilegiar los relatos de aventura. Desde Michel Strogoff hasta el póstumo El faro del fin del mundo -que transcurre en la argentina Isla de los Estados- son los paisajes del planeta los que ocupan el primer plano. Es una orgía geográfica que no le teme al error, a colocar cocodrilos donde no existen o a inventar faros donde sólo hay una cabaña.

Pero esa vida que en la cotidianidad se regía con un orden que recuerda el de los meridianos y las latitudes tuvo sus inconvenientes. Al menos eso suelen creer los biógrafos que han buscado contra viento y marea un lado oscuro del creador bretón.

El escritor se mostraba -tal vez reflejo de la amorosa rigidez de su padre- obsesionado con su único hijo, Michel, que había nacido en 1861. Lo consideraba un despilfarrador y llegó a encerrarlo en un correccional durante la adolescencia o a embarcarlo en un viaje de dos años como marinero. (Michel terminaría por “regenerarse” y, de hecho, muerto el padre, se encargaría de completar algunas de sus obras póstumas).

Se sospecha que, desinteresado sexualmente de Honorine, tuvo amantes e incluso una hija ilegítima. Su amistosa relación con algunos adolescentes (como Aristide Briand, futuro Premio Nobel de la Paz) fueron puestos bajo la lupa en busca de indicios de pederastia. Pero lo que más tinta ha hecho correr en los últimos años ha sido el antisemitismo que se filtra en algunas de sus obras. La prueba más concreta es Hector Servadac (1877), una fallida novela, hoy desaparecida de catálogo. Hetzel no logró disuadirlo para que eliminara el prejuicioso prototipo de un avaro judío. Muchas explicaciones -ninguna definitiva- se han dado a este supuesto antisemitismo en un hombre que, ni en su trato particular ni en su correspondencia, hizo jamás ninguna alusión por el estilo.

Otra desgracia marcó la última década de vida de Verne. Su sobrino Gaston, hijo de su hermano Paul, sin que se expliquen las razones excepto un delirio esquizofrénico, le disparó en una pierna. A partir de allí los achaques se fueron incrementando gradualmente. Verne vendió su barco, se refugió en su casa y se dedicó, además de a la escritura, a la actividad política donde, contradiciendo sus propias opiniones conservadoras, se presentó como concejal en una lista radical. Siguió trabajando y publicando hasta el fin de su vida: el 24 de marzo de 1905.

El mundo se enteró de inmediato y las obras suyas que quedaban (el escritor tenía listas las novelas que saldrían en dos o tres años) fueron inventariadas ante la prensa por Michel. Todavía tendría Verne tiempo de ser noticia de actualidad en 1994, cuando se publicó París en el Siglo XX, su tercera novela que Hetzel había rechazado de manera cortante por “pesimista”. De inmediato se convirtió -como era habitual un siglo antes- en bestseller.

Una bella frase anónima afirma que no debe verse en Verne a un ingeniero del siglo XX, sino a un poeta del XIX. Muchas novelas del escritor francés, de las más de cien que publicó, perduran, sin embargo, por alguna misteriosa razón, con acentos actuales. Más allá de la carencia de espesor de sus personajes, de la pátina logocéntrica de sus tramas, de los diversos defectos y virtudes atados a su siglo, lo que parece motorizar aún hoy su obra es un rasgo presente en las expresiones de nuestro tiempo: el gozo de la liviandad antes que el de la profundidad. La literatura como una superficie infinita, frágil como una maqueta, en la que el lector querría deslizarse para siempre por el puro placer de ser parte del juego.

Por Pedro B. Rey
De la Redacción de LA NACION

Los cambios de Nemo

Pierre-Jules Hetzel, el editor de Verne, no sólo fue un sagaz hombre de libros. También era un corrector implacable y vehemente. No sólo acribillaba los manuscritos de su autor principal con acotaciones de toda especie (“Mais non, mais non, mais non!” era una usual anotación al margen), sino que también lo alentaba a realizar correcciones mucho más profundas.

Uno de los casos más notorios es el de 20.000 leguas de viaje submarino (1869). En la versión de Verne, el espíritu vengativo del excéntrico capitán del Nautilus tenía una razón de ser de primer orden: Nemo era un capitán polaco que odiaba a los alemanes por haberle matado un hijo. Hetzel, sabiendo de la popularidad de su autor entre lectores en otros países, incluida Alemania, decidió que no convenía estropear las relaciones entre Francia y ésta última (de hecho, poco después se desataría la guerra franco-prusiana). Nemo quedó así huérfano de motivos claros de odio, algo que acaso lo torna más enigmático.

Verne, sin embargo, años después, se daría el placer de que Nemo reapareciera en otra de sus novelas marítimas, La isla misteriosa (1874). Allí se revelarán nuevos orígenes y razones: es en realidad un indio que detesta a los ingleses por lo mucho que éstos le hicieron sufrir a su pueblo.

Elemental…

23/03/05 19:25-Casa.

Holmes

Cultura


Elemental…


El amigo Álvaro del grupo LG de Yahoo ha enviado un viejo chiste qeu nos puede hacer reflexionar a más de uno:

Sherlock Holmes y el Dr. Watson se fueron de camping. Después de una buena cena y una botella de vino se despidieron y se fueron a dormir.

Horas mas tarde, Holmes se despertó y codeo a su fiel amigo:
– Watson, mira el cielo y dime qué ves …

Watson medito solo un instante y contestó:
– Veo millones y millones de estrellas …

– ¿ Y eso que te dice ?

Watson reflexiono un par de minutos y respondió …

– Astronómicamente, me dice que hay millones de galaxias y potencialmente billones de planetas …
– Astrológicamente, veo que Saturno esta en Leo ..
– Cronológicamente, deduzco que son aproximadamente las tres y diez ..
– Teológicamente, puedo ver que Dios es todopoderoso y que somos pequeños e insignificantes …
– Meteorológicamente, intuyo que tendremos un hermoso día mañana …

– ¿ Y a usted que le dice Sherlock ?

Holmes encendió su primer pipa del día y respondió con calma:

– Watson eres un pelotudo: Nos han robado la carpa !!!!

Galaxia sin estrellas

22/03/05 17:45-Casa.

Galaxia

Ciencia


Galaxia sin estrellas


He leido una noticia en la BBC que me ha dejado bastante perplejo. Os la paso:

LOS ASTRONOMOS ENCUENTRAN UNA GALAXIA SIN ESTRELLAS.
—————————————————-
Unos astronomos han descubierto un objeto que parece ser una galaxia invisible hecha casi totalmente de materia oscura (dark matter). El equipo, dirigido por la Cardiff University, UK, asegura que es el primer objeto detectado de esta clase.

Una galaxia oscura es un area en el Universo que contiene una gran cantidad de masa que gira como una galaxia, pero no contiene estrellas.

Se ha encontrado a 50 millones de años luz, en la constelacion de Virgo, mediante radio-telescopios en England y Puerto Rico, y se la ha denominado VIRGOHI21.

Se sabe muy poco de la “dark matter”, aunque hay mucha mas de esta clase en el cosmos que de la materia “normal”, o barionica, la que forma el material visible de las estrellas y planetas.

Feminismo de género

20/03/05 20:45-Casa.

Pérez Reverte

Cultura


Feminismo de género.


Otro magistral texto de mi paisano Arturo Pérez Reverte que podéis encontrar en ClubSemanal

Feminismo de género

Lo que se perdió “La Codorniz”.

Algunos aún recordamos la Codorniz, revista del humor más audaz para el lector más inteligente, desde cuyas páginas genios como Tono, Mihura, Serafín, Mingote -nuestro querido Antonio Mingote y otros muchos hicieron la vida más soportable en tiempos de dictadura, delación, estupidez y cobardía. Yo hojeaba de pequeño aquella revista, que mi padre leía cada domingo. Y la echo de menos. O quizá a quien añoro es a la gente que escribía en ella, y a la gente capaz de leerla.

Por suerte, España no pierde el humor. Surrealista, claro. Como cuadra al panorama. El último rasgo me tiene doloridos los ijares de tanta risa: un folleto de la federación de servicios y administraciones públicas de Comisiones Obreras. El autor de la redacción es un genio anónimo. O una genia anónima. Alguien se despertó chistoso o chistosa y decidió alegrarnos el día.

Campaña de comunicación no sexista, se titula. Y lo de dentro está a la altura. Te partes. Humor fino e inteligente, como corresponde a la tradición del organismo. Salero. Guasa que La Codorniz habría acogido con aplausos.

«¡Lenguaje genérico sin exclusiones! ¡Haz visible a las mujeres en tu lenguaje cotidiano! ¡Usa el genérico para todas y para todos!»

Así empieza la cosa, signos de exclamación incluidos, a fin de provocar las primeras risas. De ponerte a tono, o sea, arrancándote la primera y grata mueca cómplice. Y a continuación del estupendo exhorto, el folleto entra en materia: «La utilización del género masculino como sinónimo de neutro y comprensivo de hombres y mujeres (. ..) es un error cultural impuesto en los tiempos». Y ojo.

En este punto crucial conviene que el lector se seque las lágrimas de risa, a fin de que la vista vuelva a ser de nuevo nítida y no pierda una sílaba de lo que sigue. «Es necesario construir y normalizar un lenguaje genérico para todas y todos que, manteniendo la máxima claridad y legibilidad, contribuya a transmitir valores y conductas de igualdad.»

Reconozcan que el redactor o redactora del folleto o folleta claro y legible estaba sembrado. Pero lo mejor viene luego, cuando recomienda, entre otras simpáticas ocurrencias, «emplear nombres colectivos genéricos en vez del masculino», «generalizar la utilización de abstractos» y, entre otras perlas de ingenio, dos hilarantes hallazgos. Uno es «evitar el uso del masculino para referirse a oficios cuando los desempeña una mujer». Como ejemplos señala los de autora y médica; que son poco originales, la verdad, porque el primero ya lo utiliza todo cristo y no pasa nada. De hecho no recuerdo a nadie, por, machista que sea, que haya dicho
nunca: la autor. Y en cuanto a lo de médica, conozco a unas cuantas doctoras que si las llamas así -tampoco a muchas jueces les gusta que las llamen juezas- se cabrean’ un huevo. Ahí, por tanto, la imaginación desasiste un poco a la humorista o humoristo. Otros habrían lucido más. ¿Qué tal soldada, cooperanta, albañila, amanta, alguacila, soprana, homosexuala? ¿O matizar guardia y electricista por oposición a guardio y electricisto?

Pero donde ya te caes de la silla, tronchándote, es en los ejemplos prácticos de máxima claridad y legibilidad. Nada de niños, jóvenes o ancianos lo recomendable es decir «la infancia, la juventud, las personas mayores». Palabras como padres, maestros o alumnos quedan proscritas; nos referiremos a ellos como «comunidad escolar», procurando no llamar padres a los padres, sino «progenitores». Buenísimo, ¿verdad? A los extremeños -se los cita expresamente, pues sin duda se trata de algún chiste regional como los de Lepe- se les llamará: «población extremeña o de Extremadura».

No diremos parados sino «población en paro», ni trabajadores sino «personas trabajadoras». Los funcionarios serán «personal trabajador de las administraciones públicas»; los psicólogos, «profesionales de la Psicología»; los bomberos, «profesionales del servicio de extinción de incendios»; y los soldados -esto es sublime por su laconismo y sabor va.-, trense-, «la tropa». Pero la alternativa más rotunda es la de lector -«persona que lee»-; y la más deliciosa, en lugar de españoles, «la ciudadanía del Estado español». Tela.

Lo mosqueante es que, a ratos, sospecho que la secretaría de servicios y administraciones públicas de Comisiones Obreras puede haber publicado todo eso en serio. Luego muevo la cabeza. Imposible, concluyo. Se puede ser imbécil, pero no tanto. Cachondos, es lo que son. Unos cachondos. Y cachondas.

Arturo Pérez Reverte

Primeras impresiones

15/03/05 11:25-Cole.

DMC X-Clef

Tecnología


Noticias


Primeras impresiones


Como sabéis, me llegó hace una semana y pico un DMC X-Clef HD500 de 30Gb con el que ya llevo bastante enredado. Las primeras impresiones son MUY POSITIVAS.

LO QUE ME GUSTA: le he metido más de 2000 canciones y casi giga y medio de archivos personales y fotos y está al 40% de capacidad. De todas maneras, creo que lo llegaré a llenar si sigo pasando mis CDs a MP3 (¿pediré el disco duro de 100Gb?). Lo enchufo en cualquier PC con XP y tengo un disco externo removible (USB 2.0). Con W98SE, tengo que poner drivers, pero nada complicado. Batería FANTÁSTICA. Radio FM. Codificación directa vía Line In. Grabación de FM a MP3 directa. El micro graba a una calidad bastante aceptable con una autonomía EXCEPCIONAL.

LO QUE NO ME GUSTA: tamaño. De peso no está exagerado. Tarda de 5 a 8 segundos en arrancar.

Ya he hecho las primeras fotos que colgaré en cuanto tenga un ratillo entre tema y tema estudiado. Lo estoy probanmdo junto con la emisora de FM AudiaX de Merconnet. Casi todas las sensaciones son muy positivas. Ojo, no es el reproductor de MP3 de disco duro ideal para todo el mundo…

Drexler.

15/03/05 11:15-Cole.

Drexler

Música


Drexler


A colación del tremendo ridículo que hizo la productora de la entrega de los Oscars hace un par de semanas, he encontrado la carta abierta de Jorge Drexler sobre el tema:

Mi canción “Al otro lado del río” escrita por encargo de Walter
Salles para la película “Diarios de motocicleta”, ha sido nominada
para la 77ª edición de los premios Oscar de la Academia en la
categoría “Mejor canción original”. Como saben, ésta es la primera
vez que se nomina una canción en castellano a estos premios.

Me hubiera gustado cantar yo mismo mi canción, o al menos que
la producción de la gala de los Oscar me consultara acerca de cómo
presentarla en vivo, cosa quenunca ocurrió. Tampoco se han puesto
jamás en contacto conmigo para comunicarme sus decisiones.

Quisiera destacar que Antonio Banderas, el intérprete elegido
finalmente por la producción, ha mostrado una gran elegancia en esta
incómoda situación, manifestando su disposición para que las cosas se
desarrollen con el respeto y la consideración que la canción, la
película y su equipo realizador merecen.

Puede que para los productores de la ceremonia de los Oscar
una canción no sea más que una oportunidad para lograr un índice de
audiencia determinado, pero a mi modo de ver, una canción es antes
que nada un hecho artístico y debería haber sido tratada como tal.

No responsabilizo de esta situación a la Academia de los
Oscar. Es más, cuando nominó mi canción, lo hizo a partir de una voz
y un sonido determinados que no se verán representados en la
ceremonia. Son los productores del show quienes tienen una visión
reduccionista de lo que es un artista latino, tratándonos como un
grupo homogéneo de piezas intercambiables, en el que el único
criterio válido es el índice de audiencia.

Estoy muy contento con mi nominación y no voy a renunciar a
esta alegría por mis diferencias de criterio artístico con la
producción de un programa masivo de televisión. Asímismo, me gustaría
pensar que esta circunstancia puede impulsar un debate cultural
acerca de qué significa ser un artista latino, al margen de guetos,
estereotipos y preconceptos.

También soy consciente de la importancia de que se cante por
primera vez en la historia de estos premios una canción en español,
justo en un momento en que este idioma estáen plena expansión.

No nos van a aguar la fiesta.

Jorge Drexler, Los Angeles, 24 de febrero del 2005.

El original, lo podéis encontrar en Página12

Ya está en casa………..

06/03/05 23:05-Casa.

X-Clef

Hardware


Ya está en casa………..


Ayer llegó a casa el X-Clef. Sólo ha tardado cinco días en llegar desde Escocia. Y por supuesto, es el de 30Gb. Precio: 201 euros.

Las primeras sensaciones………. grande, mucha batería, excelente sonido tanto en MP3 como en FM como en grabación de audio por medio de micro incorporado y lo de la grabación directa en MP3, que es una pasada.

Esta tarde he estado “digitalizando” una cinta de mi abuela Manolita cantando canciones de cuando era cría y tocando el órgano a sus ochenta años. Pronto, el CD disponible en todas las tiendas.

No escribo más porque estoy bastante entretenido metiéndole cosas…… Pronto un reportaje más extenso. Permanezcan a la escucha 😉

P.D.: Un beso de todos, abuela (allá donde estés descansando).