Cómo superar mentalmente una caída

Todos nos hemos hecho daño haciendo deporte.

Esas caídas, por grandes que hayan sido, no deberían apartarnos de la práctica de nuestro deporte favorito. No estamos hablando de casos serios que nos dejen sequelas y nos impidan por estricta prescripción médica o incapacidad volver a nuestro amada actividad deportiva.

En BikeRadar han publicado un artículo que nos puede ayudar a sobreponernos a esta situación desde el punto de vista psicológico. Aunque orientado al ciclismo, también es asombrosamente aplicable a otros deportes.

Lo primero es identificar las cinco fases de la recuperación:

  1. Negación: al principio es posible que neguemos la lesión e incluso intentemos montar con ella. Ésto es muy peligroso ya que puedes lesionarte más gravemente porque no estás al 100% y esa lesión inicial puede dar lugar a otra más seria que tarde más en curar. Busca ayuda profesional lo más pronto posible y no mires a otro lado.
  2. Ira: conforme la lesión te aparta de la práctica, es habitual caer en en la frustración y la ira cuando entiendes el alcance de la lesión y el tiempo que te va a tener «en el dique seco». Hay que pasarlo, no hay otra. Intenta sobreponerte a esta situación dedicando tu energía en otras cosas (para desconectar durante un tiempo) o por el contrario, manteniendo el contacto con los compañeros de salida para disfrutar desde la sana envidia.
  3. Negociación: tienes que «pactar» contigo mismo para sentirte mejor. Las frases estrella son «cuando me ponga bien, haré…» o «cuando me recupere, nunca haré…». La lesión todavía está, así que establece objetivos para cuando te recuperes, centrándote en lo que controlas.
  4. Depresión: las lesiones, especialmente las que llevan tiempo para recuperar o te alejan de un objetivo a largo plazo, te pueden llevar a deprimirte. Lo normal es ser consciente de que estás de bajona porque no sales y si tu pareja no sale con la bici, le puede resultar difícil entender este periodo. Te toca explicarlo y encontrar actividades para hacer juntos y sacar el máximo partido del tiempo extra juntos.
  5. Aceptación: la última etapa es aceptar la lesión. Las investigaciones al respecto demuestran que los deportistas que aceptan sus lesiones y están resueltos a superarlas son los que se ajustan a la rehabilitación mejor y se recuperan más rápido. Afrontar la realidad de la lesión y apoyarse en los que te rodean son factores determinantes para recuperarte lo más rápidamente posible.

Mírate a tí mismo mejor. Si estás lesionado prueba a usar tu mente para ayudarte a avanzar más rápidamente en la recuperación.

  • Visualízate montando y compitiendo (contra otros o contra tí mismo). Esta visualización mantiene los patrones neuronales asociados con la actividad ciclista aunque no realices los movimientos físicos. Está demostrado también que reduce el desgaste muscular asociado al reposo y puede ayudar a superar la depresión de las etapas de la lesión.
  • Dibuja y visualiza tu cuerpo curándose. Por ejemplo, si te has roto la clavícula, dibuja el hueso soldando y la recuperación de los tejidos blandos. Estudios recientes empiezan a demostrar que en todo tipo de lesiones la visualización puede reducir significativamente el tiempo de rehabilitación e incluso la lucha contra la enfermedad si te imaginas tu cuerpo curándose a sí mismo.

 

Consejos para no dañar las articulaciones haciendo senderismo

ADAM

Deporte

Consejos para no dañar las articulaciones haciendo senderismo.

Para los que andamos (ya sea mucho o poco).

En Vitonica han recogido una serie de consejos básicos para no lesionarte:

  • Utiliza calzado adecuado: lo mejor; unas botas (protegen los tobillos). Otra opción son unas zapatillas de trekking si el camino es sencillo o estás bastante entrenado. Nunca vayas al monte con unas zapatillicas de calle y evita las zapatillas deportivas corrientes. Si no tienes nada mejor, bueno, pero ten en cuenta que éstas son para hacer deporte, no senderismo.
  • Calienta: no salgas a lo loco y a tope. Empieza suave y poco a poco aumenta la intensidad del ejercicio.
  • Asegura las pisadas: evitarás malos pasos, tropezones y torceduras e incluso esguinces.
  • Usa bastones en los descensos: dos mejor que uno (por el tema del equilibrio) que según estudios antropométricos descargan la carga sobre las rodillas hasta en un 30% si vas con una mochila pesada.
  • Aliméntate bien: el senderismo es una actividad de baja intensidad pero de larga duración.
  • Hidrátate: bebe lo suficiente. Evitarás calambres, problemas musculares y bajadas de rendimiento.